La
experiencia da mucho por conocer y ha demostrado que aquel que se encuentra con
ella y en conjunto ejercita experiencia y conocimiento mejora sus procesos de
aprendizaje; aún recuerdo cuando niño, en la escuela primaria “Año de la patria” ubicada en la
zona norte, de Cd. Nezahualcóyotl;
siendo un aluno de segundo grado; observaba a los jóvenes de sexto en sus
juegos; y demás actividades escolares en las que participaban como la oratoria,
la poesía, la danza, los juegos de béisbol y los de americano; siempre
admirando su capacidad de movimiento. Después
cuando entre a la secundaria, volví a ser un gran admirador de los alumnos de
segundo y tercero de educación secundaria, sus evoluciones en el aire; su valor
para saltar; y si algo aprendí al participar con ellos fue que al sentirse
admirado y bajo el ojo de los docentes se aprende más y se trata de ser más
equilibrado al ejercitar el cuerpo; la actuar en una obra de teatro, al hacer poesía,
porque siempre una audiencia nos empuja a crecer.
Ya
como docente en el municipio de Tlalnepantla una vez observe fuera de la escuela
“Tlalnepantla industrial “un escenario en el cual actuaron los alumnos de la
secundaria, para el público que circulaba por la calle, padres de familia y demás
personas se detenían a ver el trabajo de los que ahí estaban; de igual forma en
la escuela primaria “Sor Juana Inés de
la cruz” en tabla Honda observe como los alumnos realizaban una pastorela ante
la comunidad; en la plaza frente a la escuela; lo que significa que invitaban a
la comunidad a valorar su trabajo; si
bien esto nos es lo único; pues cada 15 o 16 de septiembre ò 20 de noviembre los alumnos desfilaban por la comunidad no
tiene el mismo significado actuar en una obra de teatro, recitar o cantar para
la comunidad.
Del texto: DIEZ-CONSEJOS-PARA-EVALUAR
proponemos lo siguiente:
Incrementa tu audiencia PROPORCIONAR A LOS ALUMNOS una audiencia para su trabajo genera
motivación en el aprendizaje basado en proyectos. La audiencia indicada incluso
puede dar lugar a un aprendizaje más profundo. Cuando los alumnos presentan su
trabajo en público, descubren cómo es responder preguntas desafiantes y recibir
críticas constructivas. Incrementa tu audiencia e incluye familiares, expertos
en contenido y otros miembros de la comunidad, e incluso participantes en línea
que pueden añadir valor a la experiencia. Amy Hollinger, instructora y
administradora en una escuela con un enfoque de aprendizaje basado en
proyectos, dice que sus alumnos buscan feedback de expertos en diversas etapas
de un proyecto. Ella explica lo siguiente: “Al comienzo del proyecto, los
alumnos se ponen en contacto con expertos para obtener apoyo en lo que respecta
a generar conocimientos básicos o ayuda para diseñar el proyecto”. “Después de
que los alumnos han terminado su investigación inicial, envían una versión en
borrador de su proyecto a expertos en el área relacionada con el tema sobre el
cual están trabajando”, agrega Hollinger. El feedback de los expertos informa
el siguiente paso del trabajo de los alumnos. “Éste es el paso que a la mayoría
de los alumnos más le gusta”, afirma Hollinger. Para ver más comentarios
prácticos de Amy Hollinger sobre evaluación de proyectos, únete a la
conversación en el grupo de PBL de Edutopia:
http://www.edutopia.org/groups/project-based-learning/36144. Las herramientas
de medios sociales ofrecen otra manera de incrementar tu audiencia para los
proyectos de los alumnos. Si tus alumnos comparten su trabajo públicamente, por
ejemplo en blogs, y se podrían beneficiar gracias a comentarios externos,
publícalo en Twitter. De esa manera Christian Long generó interés para el
ambicioso proyecto TEDxClassroomProject, en el cual alumnos de décimo grado
revisaron y respondieron a más de 640 Charlas TED (http://tedxproject.wordpress.com).
Renombrados participantes de la conferencia TED cerraron con comentarios acerca
de las publicaciones de los alumnos, y unos pocos incluso se conectaron a
través de Skype (http://www.skype.com) para tener una conversación en vivo con
los alumnos. Para ver qué sucede en el camino hacia la exhibición de un
proyecto, puedes ver Project Learning: Expeditions in Portland, Maine (Proyecto
aprendizaje: expediciones en Portland, Maine) de Edutopia:
http://www.edutopia.org/project-learning-expedition. Entre los recursos
relacionados dentro del paquete de Schools That Work [Escuelas que Funcionan]
se incluye una guía descargable que describe cómo participar con los expertos,
junto con otros pasos prácticos de planificación de proyectos. Visita
http://www.edutopia.org/project-learningresources-6-12 y descarga el documento
en PDF, “King Middle School Six Steps to Planning a Successful Project” [Los
seis pasos de la escuela media King para planear un proyecto exitoso].
Recursos relacionados:
A.➔ Las exposiciones de los alumnos son
una parte importante del aprendizaje en las escuelas que pertenecen a Envision
Schools, una red de escuelas secundarias de California con un enfoque de
aprendizaje basado en proyectos. Project Exchange, una exhibición de proyectos
en línea perteneciente a la red, presenta un documental en video denominado “The
Power of Student Exhibitions” [El poder de las exhibiciones de los alumnos]:
http://www.envisionprojects.org.
B.➔ Es importante que los miembros de la
audiencia sepan qué espera usted de ellos durante una exhibición. Buck
Institute for Education proporciona un formulario de feedback para la audiencia
junto con otras herramientas y otros recursos descargables, como parte de su
tutorial autoguiado denominado “PBL Do-It-Yourself” [PBL – Hazlo tú mismo] (se
requiere registro gratuito):
http://www.bie.org/diy/getting_ started/what_is_pbl.
C.➔ ¿Cómo son las exhibiciones de
aprendizaje en los grados de la escuela primaria? La Coalition of Essential
Schools [Coalición de Escuelas Esenciales] ofrece asesoramiento útil:
http://www.essentialschools.org/ resources/343.
2. No pases por alto las habilidades interpersonales
3. Aprende de grandes pensadores
4. Utiliza estrategias formativas
para mantener los proyectos encaminados
5. Reúne feedback – rápidamente
6. Céntrate en el trabajo en
equipo
7. Controla el progreso con
herramientas digitales
COMPARTE LO QUE SABEN LOS ALUMNOS
8. Incrementa tu audiencia
REFLEXIONA, REVISA, RECONSIDERA
9. Desarrollo profesional del
tipo “hazlo tú mismo”
10. Evalúa mejor en forma conjunta +
CONSEJO ADICIONAL: Cómo armar un
conjunto de herramientas de aprendizaje basado
en proyectos
Destacamos algunos pero lo mejor es leer el texto completo
2. NO PASES POR ALTO LAS
HABILIDADES INTERPERSONALES
A MEDIDA QUE LOS ESTÁNDARES
COMUNES DEL ESTADO
(http://www.corestandards.org) son ampliamente adoptados, cada vez se
hace más hincapié a nivel nacional en preparar a los alumnos para la
universidad y una carrera laboral. Pero la preparación futura incluye más que
el dominio de contenidos rigurosos. Los alumnos también necesitan ayuda para
desarrollar las denominadas habilidades interpersonales, como por ejemplo
pensamiento crítico, conciencia global y poder resolver los problemas de manera
creativa. Los proyectos que intencionalmente hacen hincapié en estas
habilidades, y las evalúan, ayudan a los alumnos a prepararse para los
complejos desafíos que vendrán. Para ver algunas buenas ideas acerca del
pensamiento, visita Critical Thinking Compendium [Compendio de pensamiento
crítico] (http://critical-thinking.iste. wikispaces.net), un recurso en línea
desarrollado por Howard Rheingold y otros grandes pensadores en el área de la educación.
Microsoft ha publicado un libro digital gratuito que promueve el pensamiento
crítico en lo que respecta a la investigación en
Para obtener ideas prácticas
sobre cómo las preguntas de la clase pueden promover conversaciones más
profundas, mira el espectáculo multimedia acerca de preguntas de orden superior
y encuentra ejemplos de la clase en el sitio web Doing What Works [Hacer lo que
funciona]:
http://dww.ed.gov/practice/?T_ID=19&P_ID=43.
¿Qué está haciendo tu escuela para preparar a los alumnos para una carrera
laboral y la universidad? “The MILE Guide: Milestones for Improving Learning
& Education” [La Guía MILE: Hitos para mejorar el aprendizaje y la educación],
una herramienta de autoevaluación desarrollada por Partnership for 21st Century
Skills [Asociación para las habilidades del siglo XXI], puede ayudar a tu
comunidad escolar a tener una conversación acerca de este tema contando con más
información. Descarga la guía en http://p21.org/
documents/MILE_Guide_091101.pdf. Antioch Center for School Renewal [Centro
Antioch para la renovación escolar] de Antioch University New England ofrece
una gran cantidad de herramientas de la clase para promover el pensamiento crítico
como parte de su Programa de Habilidades Críticas:
http://www.antiochne.edu/acsr/teachertools/.
Coventry High School, en Coventry, Rhode Island, ha estado a la vanguardia en
lo que respecta a la preparación de alumnos para la vida después de la escuela
secundaria. Los alumnos crean una carpeta de muestras de trabajo y abordan un
proyecto final en su camino hacia la graduación. Este manual describe las
expectativas para maestros, alumnos y padres:
EL TRABAJO EN EQUIPO ES UNA PRÁCTICA ESTÁNDAR
en el aprendizaje basado en proyectos, pero eso no significa que los alumnos
saben automáticamente cómo pueden trabajar bien juntos. Ayuda a los alumnos a
aprovechar al máximo las oportunidades en equipo al enseñar (y ejemplificar)
intencionalmente estrategias de colaboración. Los calendarios de proyecto
ayudan a los miembros del equipo a llevar un control de las fechas límite que comparten.
Las actividades de reflexión animan a los alumnos a pensar en cómo están
trabajando juntos los equipos, o bien advierten si algún equipo necesita volver
a encaminarse. Fomenta una mejor colaboración al hacer que los alumnos redacten
un contrato del equipo para describir las responsabilidades de cada miembro
respecto del grupo. West Virginia, que ha adoptado el aprendizaje basado en
proyectos como parte de su iniciativa de aprendizaje Teach 21 [Enseña 21],
comparte ejemplos de contratos del equipo y otras herramientas de gestión de
proyecto: http://wvde.state.wv.us/teach21/PBLTools.html. El Programa Critical
Skills Program [Programa de Habilidades Esenciales] de Antioch University New
England ha desarrollado estrategias para fomentar la colaboración más eficaz en
la clase. Por ejemplo, a modo de actividad de reflexión, puedes pedir a los
alumnos que piensen cómo están interactuando en sus equipos (¿Eres más bien un
líder o un seguidor?), o bien que califiquen la calidad de la colaboración
(¿Escuchas las ideas de los demás? ¿Los miembros del equipo se sienten
valorados?). Se pueden descargar herramientas de colaboración orientadas a la
escuela primaria, la escuela media y la escuela secundaria:
(http://www.antiochne.edu/acsr/teachertools/). iEARN, la Red Internacional de
Educación y Recursos [International Education and Resource Network], anima la
colaboración global entre alumnos y maestros de más de 125 países. Los temas de
los proyectos varían mucho, pero todos intentan responder la gran pregunta: ¿De
qué manera este proyecto mejorará la calidad de vida en el planeta? Para
conocer más y ver descripciones de proyectos de colaboración a los que puede
que quieras unirte, visita el Centro de Colaboración de iEARN: http://collaborate.iearn.org/spaces.
LA DISCRIMINACION EN SOCIEDAD ESCOLASTICA NO ES GENETICA, ES
CONVENCIONAL.
Primero partamos del concepto de discriminación
la cual se presenta al hacer distinción en el trato por motivos
arbitrarios como el origen racial, el sexo, el nivel socioeconómico,
etc. Generalmente se le da a este
término una connotación negativa, en la medida en que se trata despectivamente
o se perjudica a determinado sujeto o grupo sin mediar justificativo racional.
Los
casos de discriminación en la historia de las escuelas son muy numerosos. Y de ninguna manera puede afirmarse que este
fenómeno es reciente, sino que es un problema que abarca
a todas las épocas. Basta con señalar que la selección de
maestros ha variado con las épocas; que los alumnos eran separados por diversas
condiciones entre las que se encuentras las económicas, cognitivas y sexuales elementos
que sirven para comprender y entender que es un problema que acompaña a las
miserias morales del hombre. No obstante, es más llamativo que esta situación
se presente en la actualidad, en la medida en que existen normativas jurídicas
de alta jerarquía que la desalientan a maestros y alumnos a participar dentro
de las aulas; a apreciar el valor de los estudios que se dan en la escuela.
Los casos
más relevantes que tienen cercanía en el tiempo, son lo que se aplica a los
docentes y a la educación pública, en los cuales se discrimina al educando
egresado de escuelas públicas y al docente que trabaja en la educación pública.
Por supuesto, si hablamos de las escuelas y de la educación
tanto pública como privada ha existido discriminación de toda índole en épocas
cercanas, pero el caso de la discriminación por raza, sexo, capacidades diferentes se
destaca porque alcanzó estatus jurídico en varios estados de la república
mexicana.
El caso más emblemático es el acaecido en Texcoco,
Estado de México, que llevó a la muerte connacionales para apropiarse de sus
tierras. Otro caso muy famoso es el de Ayotzinapa, con los normalistas de
Guerrero que se oponían a vivir bajo el
dominio de un narco gobierno. En la actualidad, estas formas de discriminación político-
social se observan en forma más sutil,
como se describe en la segregación de familias o comunidades dentro de una
misma nación o ante los fenómenos económicos que caracterizan al desplazamiento
de personas desde regiones más relegadas hacia áreas de mayor riqueza
financiera.
Todo
esto propicia que las escuelas vivan y reproduzcan un sistema discriminatorio
en la institución encaminada a sus docentes, a los padres de familia e incluso
hacia los alumnos; para saber si es o no un espacio en el que se discrimina a
los demás habremos de entrevistar y observar si es que se reproduce el sistema
de discriminación social al interior de las escuelas.
El perfil de egreso
define el tipo de alumno que se espera formar en el transcurso de la
escolaridad básica y tiene un papel preponderante en el proceso de articulación
de los tres niveles (preescolar, primaria y secundaria). Se expresa en términos
de rasgos individuales y sus razones de ser son:
El perfil de egreso define el tipo de alumno que se espera formar en
el transcurso de la escolaridad básica y tiene un papel preponderante en el
proceso de articulación de los tres niveles (preescolar, primaria y
secundaria). Se expresa en términos de rasgos individuales y sus razones de ser
son:
Definir el tipo de ciudadano que se espera formar a lo largo
de la Educación Básica.
Ser un referente común para la definición de los componentes
curriculares.
Ser un indicador para valorar la eficacia del proceso
educativo.
El perfil de egreso plantea rasgos deseables que los
estudiantes deberán mostrar al término de la Educación Básica, como garantía de
que podrán desenvolverse satisfactoriamente en cualquier ámbito en el que
decidan continuar su desarrollo.
Como resultado del proceso de formación a lo largo de la
Educación Básica, el alumno mostrará los siguientes rasgos.
Utiliza el lenguaje materno, oral y escrito para comunicarse
con claridad y fluidez, e interactuar en distintos contextos sociales y
culturales; además, posee herramientas básicas para comunicarse en Inglés.
Argumenta y razona al analizar situaciones, identifica
problemas, formula preguntas, emite juicios, propone soluciones, aplica
estrategias y toma decisiones. Valora los razonamientos y la evidencia
proporcionados por otros y puede modificar, en consecuencia, los propios puntos
de vista.
Busca, selecciona, analiza, evalúa y utiliza la información
proveniente de diversas fuentes.
Interpreta y explica procesos sociales, económicos,
financieros, culturales y naturales para tomar decisiones individuales o colectivas
que favorezcan a todos.
Conoce y ejerce los derechos humanos y los valores que
favorecen la vida democrática; actúa con responsabilidad social y apego a la
ley.
Asume y practica la interculturalidad como riqueza y forma
de convivencia en la diversidad social, cultural y lingüística.
Conoce y valora sus características y potencialidades como
ser humano; sabe trabajar de manera colaborativa; reconoce, respeta y aprecia
la diversidad de capacidades en los otros, y emprende y se esfuerza por lograr
proyectos personales o colectivos.
Promueve y asume el cuidado de la salud y del ambiente como
condiciones que favorecen un estilo de vida activo y saludable.
Aprovecha los recursos tecnológicos a su alcance como medios
para comunicarse, obtener información y construir conocimiento.
Reconoce diversas manifestaciones del arte, aprecia la
dimensión estética y es capaz de expresarse artísticamente.
El logro del perfil de egreso podrá manifestarse al alcanzar
de forma paulatina y sistemática los aprendizajes esperados y los Estándares
Curriculares.
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Querida
esposa, te escribo esta carta para decirte que me voy para siempre. He sido un
buen hombre durante estos 7 años y no tengo nada que demostrar.
Estas 2
últimas semanas han sido un infierno. … tu jefe me llamó para decirme que
renunciaste a tu trabajo hoy y eso fue el colmo.
La semana
pasada, viniste a casa y no notaste que tenía un nuevo corte de pelo, había
preparado tu comida favorita y más aún llevaba un nuevo par de calzoncillos de
seda.
Comiste
en 2 minutos, y te fuiste directamente a dormir después de ver todas tus
novelas. No me dices que me quieres, no quieres sexo o cualquier cosa que nos une
como marido y esposa. Ya sea que me estés engañando a mí o que ya no me
quieras, en cualquier caso, ya no estoy.
Tu ex
marido P.S. No trates de encontrarme. Tu hermana y yo nos fuimos a West
Virginia juntos! Que tengas una gran vida!
Respuesta:
– Querido Ex-Marido: Nada ha hecho más feliz mi día más que recibir su carta.
Es cierto que tú y yo hemos estado casados durante 7 años, lo de un buen hombre
está muy lejos de lo que has sido.
Miro
tanto mis novelas porque ahogan tu lloriqueo constante y quejas. Lástima que ya
no funcionan.
Me di
cuenta el nuevo corte de pelo la semana pasada, pero lo primero que me vino a
la mente fue “¡Te ves como una chica!”… Y bueno, mi madre me crió de tal forma
que es mejor no decir nada si no puedes decir algo bueno, por eso yo no
comente. Y cuando cocinaste mi comida favorita, debiste haberme confundido con
mi hermana, porque yo dejé de comer cerdo hace casi 7 años.
Acerca de
los nuevos calzoncillos de seda: Me alejé de ti, porque todavía tenían puesto
el precio de $ 49.99 y fue una coincidencia grande que mi hermana me pidiera
prestado 50 dólares por la mañana.
Después
de todo esto, yo todavía te amaba y sentía que podíamos solucionarlo. Así que
cuando me pegue la lotería por 10 millones de dólares, renuncié a mi trabajo y
compre 2 boletos para ir para Jamaica, pero cuando llegué a casa no estabas.
Todo
sucede por una razón, supongo. Espero que tengas la vida que siempre deseaste.
Mi abogado me aseguró que debido a la carta que escribiste no recibiras un solo
centavo de mí. Así que ¡cuídate!
Firmado,
tu ex-esposa, ¡rica y libre!
PD No sé
si alguna vez te dije esto, pero mi hermana Carla nació Carlos. Espero que eso
no sea un problema.
El sexo, según una escritora chilena,
sensible e inteligente.
Mi vida sexual comenzó temprano, más
o menos a los cinco años, en el kindergarten de las monjas ursulinas, en
Santiago de Chile. Supongo que hasta entonces había permanecido en el limbo de
la inocencia, pero no tengo recuerdos de aquella prístina edad anterior al
sexo. Mi primera experiencia consistió en tragarme casualmente una pequeña
muñeca de plástico. “Te crecerá adentro, te pondrás redonda y después te nacerá
un bebé” - me explicó mi mejor amiga, que acababa de tener un hermanito. ¡Un
hijo! Era lo último que deseaba.
Siguieron días terribles, me dio
fiebre, perdí el apetito, vomitaba. Mi amiga confirmó que los síntomas, eran
iguales a los de su mamá. Por fin una monja me obligó a confesar la
verdad. Estoy embarazada -admití hipando. Me vi cogida de un brazo y
llevada por el aire hasta la oficina de la Madre Superiora. Así comenzó mi
horror por las muñecas y mi curiosidad por ese asunto misterioso cuyo solo
nombre era impronunciable: sexo.
Las niñas de mi generación carecíamos
de instinto sexual, eso lo inventaron Master y Johnson mucho después. Sólo los
varones padecían de ese mal que podía conducirlos al infierno y que hacía de
ellos unos faunos en potencia durante todas sus vidas. Cuando una hacía alguna
pregunta escabrosa, había dos tipos de respuesta, según la madre que nos tocara
en suerte. La explicación tradicional era la cigüeña que venía de París y la
moderna era sobre flores y abejas. Mi madre era moderna, pero la relación entre
el polen y la muñeca en mi barriga me resultaba poco clara.
A los siete años me prepararon para
la Primera Comunión. Antes de recibir la hostia había que confesarse. Me
llevaron a la iglesia, me arrodillé detrás de una cortina de felpa negra y
traté de recordar mi lista de pecados, pero se me olvidaron todos. En medio de
la oscuridad y el olor a incienso escuché una voz con acento de Galicia. ¿Te
has tocado el cuerpo con las manos? Sí, padre. ¿A menudo, hija? Todos los
días... ¡Todos los días! ¡Esa es una ofensa gravísima a los ojos de Dios, la
pureza es la mayor virtud de una niña, debes prometer que no lo harás más!
Prometí, claro, aunque no imaginaba cómo podría lavarme la cara o cepillarme
los dientes sin tocarme el cuerpo con las manos. (Este traumático episodio me
sirvió para 'Eva Luna', treinta y tantos años más tarde. Una nunca sabe para
qué se está entrenando).
Nací al sur del mundo, durante la
Segunda Guerra Mundial en el seno de una familia emancipada e intelectual en
algunos aspectos y casi paleolítica en otros. Me crié en el hogar de mis
abuelos, una casa estrafalaria donde deambulaban los fantasmas invocados por mi
abuela con su mesa de tres patas. Vivían allí dos tíos solteros, un poco
excéntricos, como casi todos los miembros de mi familia. Uno de ellos había
viajado a la India y le quedó el gusto por los asuntos de los fakires, andaba
apenas cubierto por un taparrabos recitando los 999 nombres de Dios en
sánscrito. El otro era un personaje adorable, peinado como Carlos Gardel y
amante apasionado de la lectura. (Ambos sirvieron de modelos - algo exagerados,
lo admito - para Jaime y Nicolás en 'La casa de los espíritus').
La casa estaba llena de libros, se
amontonaban por todas partes, crecían como una flora indomable, se reproducían
ante nuestros ojos. Nadie censuraba o guiaba mis lecturas y así leí al Marqués
de Sade, pero creo que era un texto muy avanzado para mi edad; el autor daba
por sabidas cosas que yo ignoraba por completo, me faltaban referencias
elementales.
El único hombre que había visto
desnudo era mi tío, el fakir, sentado en el patio contemplando la luna y me
sentí algo defraudada por ese pequeño apéndice que cabía holgadamente en mi
estuche de lápices de colores. ¿Tanto alboroto por eso?
A los once años yo vivía en Bolivia.
Mi madre se había casado con un diplomático, hombre de ideas avanzadas, que me
puso en un colegio mixto. Tardé meses en acostumbrarme a convivir con varones,
andaba siempre con las orejas rojas y me enamoraba todos los días de uno
diferente. Los muchachos eran unos salvajes cuyas actividades se limitaban al
fútbol y las peleas del recreo, pero mis compañeras estaban en la edad de
medirse el contorno del busto y anotar en una libreta los besos que recibían.
Había que especificar detalles: quién, dónde, cómo. Había algunas afortunadas
que podían escribir: 'Felipe, en el baño, con lengua.' Yo fingía que esas cosas
no me interesaban, me vestía de hombre y me trepaba a los árboles para
disimular que era casi enana y menos sexy que un pollo. En la clase de biología
nos enseñaban algo de anatomía y el proceso de fabricación de los bebés, pero
era muy difícil imaginarlo. Lo más atrevido que llegamos a ver en una
ilustración fue una madre amamantando a un recién nacido. De lo demás no
sabíamos nada y nunca nos mencionaron el placer, así es que el meollo del
asunto se nos escapaba: ¿por qué los adultos hacían esa cochinada?
La erección era un secreto bien
guardado por los muchachos, tal como la menstruación lo era por las niñas. La
literatura me parecía evasiva y yo no iba al cine, pero dudo que allí se
pudiera ver algo erótico en esa época.
Las relaciones con los muchachos
consistían en empujones, manotazos y recados de las amigas: dice el Keenan que
quiere darte un beso, dile que sí pero con los ojos cerrados, dice que ahora ya
no tiene ganas, dile que es un estúpido, dice que más estúpida eres tú y así
nos pasábamos todo el año escolar. La máxima intimidad consistía en masticar
por turnos el mismo chicle. Una vez pude luchar cuerpo a cuerpo con el famoso
Keenan, un pelirrojo a quien todas las niñas amábamos en secreto.
Me sacó sangre de narices, pero esa
mole pecosa y jadeante aplastándome contra las piedras del patio, es uno de los
recuerdos más excitantes de mi vida.
En otra ocasión me invitó a bailar en
una fiesta. A La Paz no había llegado el impacto del rock que empezaba a sacudir
al mundo, todavía nos arrullaban Nat King Cole y Bing Crosby (¡Oh, Dios! ¿Era
eso la prehistoria?). Se bailaba abrazados, a veces chic-to-chic, pero yo era
tan diminuta que mi mejilla apenas alcanzaba la hebilla del cinturón de
cualquier joven normal. Keenan me apretó un poco y sentí algo duro a la
altura del bolsillo de su pantalón y de mis costillas. Le di unos qolpecitos
con las puntas de los dedos y le pedí que se quitara las llaves, porque me
hacían daño. Salió corriendo y no regresó a la fiesta. Ahora, que conozco más
de la naturaleza humana, la única explicación que se me ocurre para su
comportamiento es que tal vez no eran las llaves.
En 1956 mi familia se había
trasladado al Líbano y yo había vuelto a un colegio de señoritas, esta vez a
una escuela inglesa cuálquiera, donde el sexo simplemente no existía, había
sido suprimido del universo por la flema británica y el celo de los
predicadores. Beirut era la perla del Medio Oriente. En esa ciudad se
depositaban las fortunas de los jeques, había sucursales de las tiendas de los
más famosos modistos y joyeros de Europa, los Cadillacs con ribetes de oro puro
circulaban en las calles junto a camellos y mulas.
Muchas mujeres ya no usaban velo y
algunas estudiantes se ponían pantalones, pero todavía existía esa firme línea
fronteriza que durante milenios separó a los sexos. La sensualidad impregnaba
el aire, flotaba como el olor a manteca de cordero, el calor del mediodía y el
canto del muecín convocando a la oración desde el alminar. El deseo, la lujuria,
lo prohibido...
Las niñas no salían solas y los niños
también debían cuidarse. Mi padrastro les entregó largos alfileres de sombrero
a mis hermanos, para que se defendieran de los pellizcos en la calle. En el
recreo del colegio pasaban de mano en mano foto-novelas editadas en la India
con traducción al francés, una versión muy manoseada de 'El amante de Lady
Chaterley' y pocket-books sobre orgías de Calígula. Mi padrastro tenía 'Las
'Mil y Una Noches' bajo llave en su armario, pero yo descubrí la manera de
abrir el mueble y leer a escondidas trozos de esos magníficos libros de cuero
rojo con letras de oro.
Me zambullí en el mundo sin retorno
de la fantasía, guiada por huríes de piel de leche, genios que habitaban en las
botellas y príncipes dotados de un inagotable entusiasmo para hacer el amor.
Todo lo que había a mi alrededor
invitaba a la sensualidad y mis hormonas estaban a punto de explotar como
granadas, pero en Beirut vivía prácticamente encerrada. Las niñas decentes no
hablaban siquiera con muchachos, a pesar de lo cual tuve un amigo, hijo de un
mercader de alfombras, que me visitaba para tomar Coca-Cola en la terraza. Era
tan rico, que tenía motoneta con chófer. Entre la vigilancia de mi madre y la
de su chófer, nunca tuvimos ocasión de estar solos.
Yo era plana, chata. Ahora no tiene
importancia, pero en los cincuenta eso era una tragedia, los senos eran
considerados la esencia de la feminidad. La moda se encargaba de resaltarlos:
sweater ceñido, cinturón ancho de elástico, faldas infladas con vuelos
almidonados. Una mujer pechugona tenía el futuro asegurado. Los modelos eran
Jane Mansfield, Gina Lollobrigida, Sofia Loren. Qué podía hacer una chica sin
pechos? Ponerse rellenos. Eran dos medias esferas de goma que a la menor
presión se hundían sin que una lo percibiera. Se volvían súbitamente cóncavos,
hasta que de pronto se escuchaba un terrible plop-plop y las gomas volvían a su
posición original, paralizando al pretendiente que estuviera cerca y sumiendo a
la usuaria en atroz humillación. También se desplazaban y podía quedar una
sobre el esternón y la otra bajo el brazo, o ambas flotando en la alberca
detrás de la nadadora. En 1958 el Líbano estaba amenazado por la guerra civil.
Después de la crisis del Canal de Suez se agudizaron las rivalidades entre los
sectores musulmanes, inspirados en la política panarábiga de Gamal Abder
Nasser, y el gobierno cristiano. El Presidente Camile Chamoun pidió ayuda a
Eisenhower y en julio desembarcó la VI Flota norteamericana. De los
portaaviones desembarcaron cientos de marines bien nutridos y ávidos de sexo.
Los padres redoblaron la vigilancia de sus hijas, pero era imposible evitar que
los jóvenes se encontraran. Me escapé del colegio para ir a bailar con los
yanquis. Experimenté la borrachera del pecado y del rockn'roll. Por primera vez
mi escaso tamaño resultaba ventajoso, porque con una sola mano los fornidos
marines podían lanzarme por el aire, darme dos vueltas sobre sus cabezas
rapadas y arrastrarme por el suelo al ritmo de la guitarra frenética de Elvis
Presley. Entre dos volteretas recibí el primer beso de mi carrera y su sabor a
cerveza y a Ketchup me duró dos años. Los disturbios en el Líbano obligaron a
mi padrastro a enviar a los niños de regreso a Chile. Otra vez viví en la casa
de mi abuelo.
A los quince años, cuando planeaba
meterme a monja para disimular que me quedaría solterona, un joven me
distinguió por allí abajo, sobre el dibujo de la alfombra, y me sonrió. Creo
que le divertía mi aspecto. Me colgué de su cintura y no lo solté hasta cinco
años después, cuando por fin aceptó casarse conmigo.La píldora anticonceptiva
ya se había inventado, pero en Chile todavía se hablaba de ella en susurros. Se
suponía que el sexo era para los hombres y el romance para las mujeres, ellos
debían seducirnos para que les diéramos la prueba de amor' y nosotras debíamos
resistir para llegar 'puras' al matrimonio, aunque dudo que muchas lo lograran.
No sé exactamente cómo tuve dos hijos. Y entonces sucedió lo que todos
esperábamos desde hacía varios años.
La ola de liberación de los sesenta
recorrió América del Sur y llegó hasta ese rincón al final del continente donde
yo vivía. Arte pop, mini-falda, droga, sexo, bikini y los Beattles. Todas
imitábamos a Brigitte Bardot, despeinada, con los labios hinchados y una
blusita miserable a punto de reventar bajo la presión de su feminidad.
De pronto un revés inesperado: se
acabaron las exuberantes divas francesas o italianas, la moda impuso a la
modelo inglesa Twiggy, una especie de hermafrodita famélico. Para entonces a mí
me habían salido pechugas, así es que de nuevo me encontré al lado opuesto del
estereotipo. Se hablaba de orgías, intercambio de parejas, pornografía. Sólo se
hablaba, yo nunca las vi. Los homosexuales salieron de la oscuridad, sin
embargo yo cumplí 28 años sin imaginar cómo lo hacen. Surgieron los movimientos
feministas y tres o cuatro mujeres nos sacamos el sostén, lo ensartamos en un
palo de escoba y salimos a desfilar, pero como nadie nos siguió, regresamos
abochornadas a nuestras casas. Florecieron los hippies y durante varios años
anduve vestida con harapos y abalorios de la India. Intenté fumar mariguana
pero después de aspirar seis cigarros sin volar ni un poco, comprendí que era
un esfuerzo inútil.
Paz y amor. Sobre todo amor libre,
aunque para mí llegaba tarde, porque estaba irremisiblemente casada. Mi primer
reportaje en la revista donde trabajaba fue un escándalo. Durante una cena en
casa de un renombrado político, alguien me felicitó por un artículo de humor
que había publicado y preguntó si no pensaba escribir algo en serio. Respondí
lo primero que me vino a la mente: sí, me gustaría entrevistar a una mujer
infiel. Hubo un silencio gélido en la mesa y luego la conversación derivó hacia
la comida. Pero a la hora del café la dueña de casa treinta y ocho años,
delgada, ejecutiva en una oficina gubernamental, traje Chanel - me llevó aparte
y me dijo que sí le juraba guardar el secreto de su identidad, ella aceptaba
ser entrevistada. Al día siguiente me presenté en su oficina con una grabadora.
Me contó que era infiel porque disponía de tiempo libre después de almuerzo,
porque el sexo era bueno para el ánimo, la salud y la propia estima y porque
los hombres no estaban tan mal, después de todo. Es decir, por las mismas
razones de tantos maridos infieles, posiblemente el suyo entre ellos. No estaba
enamorada, no sufría ninguna culpa, mantenía una discreta garçonière que
compartía con dos amigas tan liberadas cómo ella. Mi conclusión, después de un
simple cálculo matemático, fue que las mujeres son tan infieles como los
hombres, porque si no ¿con quién lo hacen ellos? No puede ser solo entre ellos
o todos siempre con el mismo puñado de voluntarias. Nadie perdonó el reportaje,
como tal vez lo hubieran hecho si la entrevistada tuviera un marido en silla de
ruedas y un amante desesperado.
El placer sin culpa ni excusas
resultaba inaceptable en una mujer. A la revista llegaron cientos de cartas
insultándonos. Aterrada, la directora me ordenó escribir un artículo sobre 'la
mujer fiel'. Todavía estoy buscando una que lo sea por buenas razones. Eran
tiempos de desconcierto y confusión para las mujeres de mi edad. Leíamos el
Informe Kinsey, el Kamasutra y los libros de las feministas norteamericanas,
pero no lográbamos sacudirnos la moralina en que nos habían criado. Los hombres
todavía exigían lo que no estaba dispuestos a ofrecer, es decir, que sus novias
fueran vírgenes y sus esposas castas.
Las parejas entraron en crisis, casi
todas mis amistades se separaron. En Chile no hay divorcio, lo cual facilita
las cosas, porque la gente se separa y se junta sin trámites burocráticos. Yo
tenía un buen matrimonio y drenaba la mayor parte de mis inquietudes en mi
trabajo. Mientras en la casa actuaba como madre y esposa abnegada, en la
revista y en mi programa de televisión aprovechaba cualquier excusa para hacer
en público lo que no me atrevía a hacer en privado, por ejemplo, disfrazarme de
corista, con plumas de avestruz en el trasero y una esmeralda de vidrio pegada
en el ombligo.
En 1975 mi familia y yo abandonamos
Chile, porque no podíamos seguir viviendo bajo la dictadura del General
Pinochet. El apogeo de la liberación sexual nos sorprendió en Venezuela, un
país cálido, donde la sensualidad se expresa sin subterfugios. En las playas se
ven machos bigotudos con unos bikinis diseñados para resaltar lo que contienen.
Las mujeres más hermosas del mundo (ganan todos los concursos de belleza),
caminan por la calle buscando guerra, al son de una música secreta que llevan
en las caderas. En la primera mitad de los 80 no se podía ver ninguna película,
excepto las de Walt Disney, sin que aparecieran por lo menos dos criaturas
copulando. Hasta en los documentales científicos había amebas o pingüinos que
lo hacían. Fui con mi madre a ver 'El Imperio de los Sentidos' y no se inmutó.
Mi padrastro les prestaba sus famosos libros eróticos a los nietos, porque
resultaban de una ingenuidad conmovedora comparados con cualquier revista que
podían comprar en los kioskos. Había que estudiar mucho para salir airosa de
las preguntas de los hijos (mamá ¿qué es pedofilia?) y fingir naturalidad
cuando las criaturas inflaban condones y los colgaban como globos en las
fiestas de cumpleaños.
Ordenando el closet de mi hijo
adolescente encontré un libro forrado en papel marrón y con mi larga
experiencia adiviné el contenido antes de abrirlo. No me equivoqué, era uno de
esos modernos manuales que se cambian en el colegio por estampas de
futbolistas. Al ver a dos amantes frotándose con mousse de salmón me di cuenta
de todo lo que me había perdido en la vida. ¡Tantos años cocinando y desconocía
los múltiples usos del salmón! ¿En que habíamos estado mi marido y yo durante
todo ese tiempo? Ni siquiera teníamos un espejo en el techo del dormitorio.
Decidimos ponernos al día, pero después de algunas contorsiones muy peligrosas
- como comprobamos más tarde en las radiografías de columna - amanecimos
echándonos linimento en las articulaciones, en vez de mousse en el punto G.
Cuando mi hija Paula terminó el colegio entró a estudiar Psicología con
especialización en sexualidad humana. Le advertí que era una imprudencia, que
su vocación no sería bien comprendida, no estábamos en Suecia. Pero ella
insistió. Paula tenia un novio siciliano cuyos planes eran casarse por la
iglesia y engendrar muchos hijos, una vez que ella aprendiera a cocinar pasta.
Físicamente mi hija engañaba a cualquiera, parecía una virgen de Murillo,
grácil, dulce, de pelo largo y ojos lánguidos, nadie imaginaría que era experta
en esas cosas. En medio del Seminario de Sexualidad yo hice un viaje a Holanda
y ella me llamó por teléfono para pedirme que le trajera cierto material de
estudio. Tuve que ir con una lista en la mano a una tienda en Amsterdam y
comprar unos artefactos de goma rosada en forma de plátanos. Eso no fue lo más
bochornoso. Lo peor fue cuando en la aduana de Caracas me abrieron la maleta y
tuve que explicar que no eran para mí, sino para mi hija.
Paula empezó a circular por todas
partes con una maleta de juguetes pornográficos y el siciliano perdió la
paciencia. Su argumento me pareció razonable: no estaba dispuesto a soportar
que su novia anduviera midiéndole los orgasmos a otras personas.Mientras
duraron los cursos, en casa vimos videos con todas las combinaciones posibles:
mujeres con burros, parapléjicos con sordomudas, tres chinas y un anciano, etc.
Venían a tomar el té transexuales, lesbianas, necrofílicos, onanistas, y
mientras la virgen de Murillo ofrecía pastelitos, yo aprendía cómo los
cirujanos convierten a un hombre en mujer mediante un trozo de tripa.
La verdad es que pasé años
preparándome para cuando nacieran mis nietos. Compré botas con tacones de
estilete, látigos de siete puntas, muñecas infladas con orificios practicables
y bálsamos afrodisiacos, aprendí de memoria las posiciones sagradas del
erotismo hindú y cuando empezaba a entrenar al perro para fotos artísticas,
apareció el Sida y la liberación sexual se fue al diablo.
En menos de un año todo cambió. Mi
hijo Nicolás ya se cortó los mechones verdes que coronaban su cabeza, se quitó
sus catorce alfileres de las orejas y decidió que era más sano vivir en pareja
monogámica. Paula abandonó la sexología, porque parece que ya no era rentable,
y en cambio se propuso hacer una maestría en educación cognoscitiva y aprender
a cocinar pasta con la esperanza de encontrar otro novio. Lo encontró, se
casaron y luego vino la muerte y se la llevó, pero esa es otra historia. Yo
compré ositos de peluche para los futuros nietos, me comí la mousse de salmón y
ahora cuido mis flores y mis abejas.
Los manipuladores tienen la habilidad
de sembrar en nosotros el sentimiento de culpa, nos chantajean
y mienten de forma descarada. Hacemos lo que ellos desean
u ordenan aún si para eso debemos ir más allá
de lo que nos es confortable, como si nuestra voluntad
no existiera. En algunas ocasiones este juego puede durar años,
envenenando la vida de quien es manipulado.
Para defenderte de este tipo de personas, Genial.guru
quiere compartir contigo algunas «leyes de seguridad» que fueron diseñadas
por el experto en estrategias de comunicación y couch Preston Ni:
Recuerda
tus derechos inalienables
Tienes derecho a ser respetado por otras personas.
Tienes derecho a expresar tus emociones, opiniones y deseos.
Tienes derecho a establecer tus prioridades.
Tienes derecho a decir «no» sin sentirte culpable.
Tienes derecho a recibir eso, por lo que has pagado.
Tienes derecho a expresar tus puntos de vista aunque sean
diferentes de aquellos de los demás.
Tienes derecho a protegerte de amenazas físicas, morales
y emocionales.
Tienes derecho a construir tu vida de acuerdo
a tu propio concepto de felicidad.
Esas son los límites de tu espacio personal.
Por supuesto, los manipuladores son tremendos infractores de nuestros
límites, que no respetan y no reconocen nuestros derechos. Pero
sólo nosotros mismos, y nadie más somos responsables por nuestras propias
vidas.
Guarda
la distancia
Durante la comunicación un manipulador cambiará
constantemente su máscara: con una persona puede ser extremadamente educado
mientras que con otro puede reaccionar con gran violencia y rudeza.
En una situación se hará pasar por alguien indefenso mientras que
en el otro dejará ver su lado agresivo. Si has notado que
el carácter de alguien tiende a reflejar este tipo
de extremos lo mejor que puedes hacer es guardar una distancia
prudente de esa persona y no relacionarte con
él o ella a menos que sea absolutamente necesario.
Lo más común es que las razones
de un comportamiento así sean complejas y tengan sus raíces
en la infancia. Corregir, educar o salvar al manipulador
no es problema tuyo.
No te lo tomes
a pecho
La tarea de un manipulador es jugar
con tus debilidades. No es sorprendente que en presencia
de alguien así empieces a sentir tu «incapacidad» e incluso
intentes culparte por no obedecer las ordenes de esa persona.
Identifica esas emociones y recuerda que el problema no está
en tí. Están tratando de manipularte para hacer que sientas que
no eres suficientemente bueno y por eso deberías estar dispuesto
a subordinarte a la voluntad de alguien más, incluso
renunciando así a tus propios derechos. Analiza tu relación con
un manipulador respondiendo mentalmente las siguientes preguntas:
¿Esta persona me demuestra un verdadero respeto?
¿Qué tan bien fundamentadas están sus expectativas y peticiones?
¿Qué tan equilibrada es la relación? ¿Quizá sea uno
de los dos quien se esfuerza mientras el otro sólo recibe
los beneficios?
¿Me impide esta relación tener un buen trato conmigo mismo?
Las resputas a estas preguntas te ayudarán
a entender de quién es el problema, si está
en tí o en la otra persona.
Formúlale
preguntas de prueba
Los manipuladores siempre intentarán abrumarte con sus
solicitudes o peticiones, haciendo que te olvides
de tí mismo y pases de plano a sus necesidades.
Si el manipulador intenta ofenderte o refutar tus artumentos,
cambia el foco de atención: de tí mismo
a tu interlocutor. Formúlale algunas preguntas de prueba
y te quedará más claro si esa persona tiene al menos algo
de autocrítica y/o vergüenza.
«¿Te parece que lo que me pides es algo justo?»
«¿Te parece que esto es justo conmigo?»
«¿Puedo tener mi propia opinion al respecto?»
«¿Me lo estás preguntando o lo afirmas?»
«¿Qué recibo yo a cambio?»
«¿Realmente crees que yo .....( reformula la petición del
manipulador)..?»
Hacer estas preguntas es como ponerle frente
a sí un espejo, donde esa persona verá el «reflejo»,
la verdadera naturaleza de su petición.
Aún así, existe un tipo singular de personajes que
ni se tomarán la molestia de escucharte e insistirán
constantemente a su favor. En ese caso usa los siguientes
consejos:
¡No
te apresures!
Otra de las estrategias preferidas
de un manipulador es forzarte a responder o actuar
de inmediato. En una situación en la que el tiempo
parece apremiar le es más fácil manipularte para conseguir
lo que desea (en terminos de ventas, eso se llama «cerrar
el trato»).
Si sientes que te están presionando
no te apresures a tomar una decisión. Usa el factor tiempo
a tu favor, quítale la posibilidad de coaccionar
tu voluntad. Mantendrás el control de la situación con tan
sólo decir «lo pensaré». ¡Son palabras muy efectivas! Tómate una pausa
para analizar los pro y contra: determina si quieres seguir
discutiendo al respecto o preferirías dar un «no» definitivo.
Aprende
a decir «no»
El saber decir «no» es la parte más
importante en el arte de la comunicación. Una negación
clara te permite mantenerte inamovible en tu posición
y mantener una buena relación con tu interlocutor (si las
intenciones de este son sanas).
Recuerda que tienes todo el derecho
a establecer tus prioridades, tienes derecho a decir «no» sin sentir
por ello ningún tipo de culpa. Tienes derecho a elegir tu propio
camino hacia la felicidad.
Cuéntale
acerca de las consecuencias
En respuesta a una intromisión grosera
en tu espacio personal y la negativa a aceptar
tu «no», cuéntale al manipulador acerca de las consecuencias
de sus acciones.
La capacidad de pronosticar y exponer convincentemente los
posibles resultados es uno de los métodos más efectivos
de truncar el juego del manipulador. Lo pondrá
en un callejón sin salida, lo obligará a cambiar
su actitud hacia tí o bien hara completamente evidente
su plan, invalidándolo.
Defíendete
de las burlas y ofensas
En ocasiones los manipuladores llegan a ofender
o burlarse directamente, intentando asustar a sus víctimas
o causarles algún tipo de sufrimiento. Lo más importante
es recordar es que personas así se aferran de lo que
creen que es una debilidad. Mientras seas pasivo y obediente serás
serás un blanco fácil ante sus ojos. Lo curioso del asunto
es que en la mayor parte de los casos, este tipo
de personas son en realidad cobardes: tan pronto la víctima
empieza a demostrar carácter y a defender sus derechos el manipulador
se retira. Esta ley funciona en cualquier clase de sociedad
ya sea la escuela, la familia o incluso el trabajo.
Recuerda que no vale la pena entablar una pelea, basta con guardar
la calma y dejar en claro tu posición.
Tal y como lo demuestran las investigaciones,
muchos abusivos han sido, o son ellos mismos víctimas de abusos. Está
claro que esta condición no justifica en ningún caso
su comportamiento pero es importante recordarlo para responder
a sus acciones con sangre fría y sin remordimiento alguno.
Paulo Freire nació en Recife, Pernambuco, el 19 de septiembre de
1921 y murió el 2 de mayo de 1997. Fue considerado como un educador y experto
en temas de educación, y por tanto uno de los teóricos más influyentes de la
educación del siglo XX.
Se considera que Freire es uno de los
representantes de la pedagogía crítica la cual “ha sido considerada en la
actualidad como el nuevo camino de la pedagogía, una en la cual se invite a las
dos partes involucradas a construir sociedad desde la conciencia de los
problemas sociales que se viven a diario y que afectan de manera directa e
indirecta a las aulas de clase”.
Paulo Freire consideraba que “se debe
construir el conocimiento, desde las diferentes realidades que afectan a los
dos sujetos políticos en acción, aprendiz y maestro”.