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lunes, 2 de noviembre de 2015

LOS CONSEJOS TÉCNICOS ESCOLARES: LA SIMULACIÓN.

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Los  Consejos Técnicos Escolares: la simulación.

Por: Rubi Yadira Cuevas Cuevas. 29/10/2015
Con la reforma educativa de 2013, la Secretaría de Educación Pública estableció los nuevos lineamientos para la organización y el funcionamiento de los Consejos Técnicos Escolares (CTE), con el propósito de que este órgano junto con las autoridades educativas federales y estatales, vigile y asegure que se alcancen los resultados educativos establecidos en el artículo 3° constitucional y en los planes y programas vigentes (SEP, 2013).
Desde esta perspectiva, el CTE se define como el colegiado de docentes que, bajo el liderazgo del director y el acompañamiento cercano del supervisor, se encargan de tomar y ejecutar las decisiones encaminadas para que la escuela garantice el logro de los aprendizajes en todos los estudiantes. (SEP, 2013).
Estas decisiones, dependen en gran medida de la capacidad de liderazgo académico del director o del supervisor, que muchas veces no existe, porque en la mayoría de los casos solo se han limitado a desempeñar una función administrativa, a pesar de eso,  son los responsables de coordinar y orientar el desarrollo del trabajo colegiado en el CTE, cuyo eje principal debieran ser las necesidades y contextos del centro escolar, que les permita identificar, analizar, atender, dar seguimiento y evaluar situaciones educativas que lleven a la mejora en beneficio de los aprendizajes de los alumnos y del desarrollo integral del niño.
Sin embargo, las sesiones del consejo técnico escolar que se llevan a cabo conforme al calendario oficial de la Secretaría de Educación Pública, giran en torno a las guías de trabajo elaboradas por la autoridad federal, las cuales, establecen que las decisiones de los docentes deben responder a las prioridades de mejora educativas, en lectura, escritura, matemáticas, normalidad mínima, convivencia escolar y rezago educativo,  dando mayor importancia a estos aspectos y dejando de lado, aprendizajes en lo afectivo, físico, salud, apreciación y expresión artística, mundo natural y social, lenguaje y comunicación, tan importantes para el desarrollo integral del niño, tal como lo marcan el Art. 3° Constitucional que dice: “La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano…” (DOF, 2014) y los propósitos de la educación preescolar planteados en el programa de estudios 2011.
Ante esta situación incoherente, entre lo que fijan los lineamientos de los CTE y lo que marca el Art. 3° constitucional, junto con los planes y programas de estudio vigentes, los directores y supervisores como líderes, solo se limitan a seguir las guías, coordinar el trabajo para elaboración del diagnóstico a partir de las líneas fijadas por la autoridad federal y la elaboración de la ruta de mejora o ruta crítica,  donde se planea, se organiza, ejecutan, dan seguimiento y evalúan las acciones y metas que se deben alcanzar durante el ciclo escolar, siendo mínima la posibilidad de asumir una postura reflexiva y de propuesta para  tomar decisiones diferentes a lo establecido en las guías de trabajo, en apego a lo que realmente requiere la escuela y sus alumnos, con esto queda claro, que si no existe liderazgo académico, el funcionamiento del CTE solo se convierte en una simulación administrativa, con pocas posibilidades de mejora de los aprendizajes.
Para muestra, el desarrollo de las sesiones de CTE, que se caracterizan porque el tiempo se ocupa para dar lectura a la guía de trabajo, realizar algunas de las actividades que allí se marcan, y otras, se deben aplicar posteriormente en la escuela para recabar las evidencias que  se reportarán en la siguiente sesión (mensual) del CTE, donde  la reflexión, discusión y análisis profundo sobre  el proceso enseñanza-aprendizaje no existe, puesto que, se limitan a lo que establece el cuadernillo de trabajo, homogeneizando los temas a todas las escuelas del país y olvidando las particularidades de cada centro escolar y su contexto.
En este tenor, la percepción de los docentes coincide en que los CTE incrementa la carga de trabajo, sin que haya relación directa con los aprendizajes de los alumnos, ni que se tenga la descarga administrativa prometida por la autoridad y el fortalecimiento académico de directores y supervisores para que desempeñen su función de acompañamiento y asesoramiento a los docentes.
Fotografía: incluyendoperonolimitando

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