calidad de los articulos

lunes, 21 de septiembre de 2015

EL MITO DEL CARRO ALADO

ESTAR ACTUALIZADO CADA DIA


EL MITO DEL CARRO ALADO



En el mito del carro alado, Platón explica cómo es el alma humana. Él propone un carro alado tirado por dos caballos y dirigido por un auriga. El caballo blanco se identifica con la parte irascible, el auriga con la parte racional y el caballo negro con la parte apetitiva. Si el auriga conduce bien y por mucho tiempo el carro, mejor habrá observado el alma las ideas. Para Platón una persona puede recordar más o menos según el alma que le haya tocado, ya que el alma ya las conoce antes de unirse al cuerpo.



a)    El mito del carro alado aparece en la obra Fedro de Platón, con este intenta explicar la naturaleza tripartita del alma. Fedro es uno de los diálogos platónicos, que fue escrito en el año 370 A.C.

 En este mito Platón habla del alma, que está representada por un auriga que conduce un carro tirado por dos caballos. Uno de los caballos es blanco, hermoso, bueno, representa la parte noble y racional del alma; el otro caballo es negro y feo, y representa las pasiones del alma. El trabajo de este Auriga es dirigir el carro (alma), pero este es un trabajo difícil. La fuerza del ala consiste en llevar hacia arriba lo pesado, elevándose hacia el lugar en donde habitan los dioses (mundo de las ideas, mundo inteligible, el cual no es posible apreciar con los sentidos).
El mundo donde viven los dioses es hermoso, sabio y bueno y hace crecer las alas del carro; en cambio todo lo que es contrario al mundo de las ideas y lo divino las hace perecer y le arrastra al mundo de las cosas materiales, el mundo sensible, el mundo perceptible al ser humano a través de los sentidos. Cuando cae al mundo de las cosas materiales, se encarna en un cuerpo. Según lo alto que halla llegado este alma en el mundo de las ideas, el cuerpo será, en relación con la jerarquía platónica, un amante de la sabiduría (siendo lo más puro) hasta ocho otras cosas distintas, siendo la penúltima un sofista y la última un tirano. Al acabar la vida de ese humano, el alma es juzgada, si se ha dedicado al conocimiento de la belleza y la sabiduría volverá al mundo de las ideas, y si no, se volverá a reencarnar en otro cuerpo.

Con este mito Platón pretende explicar la Teoría de la reminiscencia. Yo soy contrario a esta percepción de la realidad ya que bajo mi punto de vista, el alma no existe. El alma es una interpretación de la idea humana de que hay algo más allá de la muerte, cosa con la que estoy en desacuerdo. Esta idea de que hay dos mundos, uno que percibimos por los sentidos, en el cual nos encontramos durante nuestra vida; y otro que alcanza nuestro alma cuando muere, que es el de las ideas, es una teoría ilusoria para la gente débil que no puede aceptar que sólo tenemos una vida, una realidad, que es en la que nos encontramos. No creo que debamos basar nuestra vida en una serie de objetivos que hay que cumplir para que nuestra alma se libere del cuerpo, ya que no hay pruebas de que ese supuesto mundo exista, puesto que nadie ha podido dar testimonio de ello.

En lo que si coincido con Platón, es que hay que cultivar la mente para ser una persona bella.
Publicar un comentario