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lunes, 3 de diciembre de 2012

LA EFICACIA ESCOLAR

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LA EFICACIA ESCOLAR

                La mejora de la eficacia escolar es un proceso cíclico y que ya se encuentra en curso, pero aun se identifica retraso en las escuelas y grandes vacios entre sus resultados de eficacia por tanto se ha comprobado que para su mejora se observa:

La escuela

·         Cultura de mejora ----------------

·         Procesos de mejora -------------

·         Resultados de mejora ------------ que lleva  al logro de metas

Para ello requiere:

En el contexto socio-económico:

·         Presión para la mejora

·         Disposición de recursos  ----------- supervisados  periódicamente y propiamente.

PRESION PARA LA MEJORA

                Probablemente por la tradicional falta de autonomía escolar que acontece dentro de un sistema  paternalista, no es fácil que los centros, por iniciativa propia, pongan en marcha un proceso de cambio.

  • Así, la situación más común es que se vean impelidos a ello por presiones, normalmente externas.
  • De esta forma, aunque ellos definan sus propias necesidades de mejora, planifiquen sus esfuerzos y se autoevalúen para conocer hasta qué grado se han satisfecho sus necesidades, lo cierto es que con mucha frecuencia necesitan una presión externa para iniciarlo.
  • Esta presión es concebida como un estímulo positivo si los centros son capaces de mejorar por sí solos o cuando reciben el apoyo suficiente como para lograr la mejora.

 

(No obstante, la presión también puede ser negativa para aquellos centros que no son capaces de seguir procesos de mejora o para los que no reciben la ayuda adecuada.)

 

                Los factores que, en su conjunto, constituyen este concepto de presión para la mejora son los siguientes:

 

Existencia de programas institucionales de cambio: en muchas ocasiones las propuestas de la Administración, o de organizaciones sociales, en forma de macro proyectos de cambio son los mejores impulsores externos para que los centros pongan en marcha sus propios procesos de cambio. Buenos ejemplos de ello son experiencias como el «Programa escuelas de calidad» en México, el «Programa de las 900 escuelas» en Chile, la Escuela nueva en Colombia, los Planes Anuales de Mejora en España, o la iniciativa de la organización Fe y Alegría en varios países de América Latina.

 

• Presión e incentivos para el cambio desde la Administración: en ocasiones la presión de la Administración no viene bajo la forma de proyectos de cambio estructurados sino de incentivos o, incluso, de castigos. De esta forma, el papel de las administraciones es fundamental en Iberoamérica para poner en marcha procesos de cambio.

 

• Resultados de evaluaciones externas: en la actualidad los centros educativos se ven sometidos a múltiples evaluaciones externas de todo tipo: globales, del rendimiento de los estudiantes, de sus docentes, etc. En ocasiones los resultados de esas evaluaciones pueden hacer que un centro tenga la necesidad de cambiar. En otros casos, la reacción del centro hacia tales presiones puede ser negativa, fundamentalmente si la evaluación es impuesta, no se hace con criterios de calidad o si sus resultados no son creíbles.

 

• Presión para el cambio de la inspección o de otros agentes de cambio: comúnmente son los agentes externos, tales como asesores educativos, inspectores, responsables políticos o investigadores, los que estimulan a los centros docentes para que transformen su forma de ser y actuar. Pero esas presiones son utilizadas por los centros para su propio beneficio: o bien ponen en marcha procesos de transformación o asumen el nuevo discurso sin cambiar en absoluto.

 

• Cambios educativos: los múltiples y periódicos procesos de reforma del sistema educativo que se desarrollan en toda Iberoamérica pueden influir de forma decisiva en la mejora de los centros. Así, es una posibilidad que los centros aprovechen estas presiones para poner en marcha sus propias iniciativas; o puede que ocurra que las reformas, sobre todo si no están bien implementadas, no contribuyan al crecimiento del centro sino que, incluso, puedan ser un factor de retroceso.

 

• Cambios sociales: los centros educativos no son instituciones aisladas. La sociedad, que les influye y exige transformaciones, es la que establece, en gran medida, los objetivos esenciales de la educación, así que estos cambian cuando ella cambia. La recesión económica, el desempleo o las dificultades políticas influyen en los centros educativos.

 

                También la globalización o el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha incidido en lo que la sociedad le pide a la escuela. En ese sentido, no debe olvidarse que los padres de los estudiantes representan la influencia de la sociedad de una forma más directa que se encuentra en la escuela.

 

Presión para la mejora:

 

  • Existencia de programas institucionales de cambio
  • Presión en incentivos para el cambio desde la Administración
  • Resultados de evaluaciones externas
  • Presión para el cambio de la inspección u otros agentes externos
  • Cambios educativos
  • Cambios sociales.

 

 

 

 
            También los recursos disponibles en el contexto educativo son muy importantes para hacer real la mejora escolar. Si los centros educativos no cuentan con medios suficientes para afrontar los cambios que se precisan, es probable que tengan dificultades en sus esfuerzos de mejora.

Los factores que confirman el concepto de recursos para la mejora son los siguientes:

 

Recursos para la mejora

  • Autonomía de los centros educativos
  • Recursos económicos y materiales
  • Apoyo de los agentes externos de cambio
  • Condiciones de trabajo favorables de las escuelas y de los docentes
  • Apoyo de la comunidad
  • Existencia de redes de escuelas y de docentes.

 

BIBLIOGRAFIA:

 

MEJORA DE LA EFICACIA ESCOLAR EN IBEROAMÉRICA 1

F. Javier Murillo Torrecilla *
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