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sábado, 28 de enero de 2017

EL DIRECTOR ESCOLAR Y LA MICROFISICA DEL PODER

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EL DIRECTOR ESCOLAR Y LA MICROFISICA DEL PODER
En este sentido el poder que posee un director escolar se encuentra tamizado por una serie de reglas y limitantes que establecen cierto número de regulaciones establecidas por la Secretaria de Educación Pública y auspiciada por el estado.
El concepto de poder aparece aparentemente en base a la re4sponsabilidad administrativa que se adhiere al puesto administrativo, a partir de establecerse como defensor de la sociedad en el cumplimiento de plan y programas de estudio; trabajo que va desarrollando desde el principio del año escolar, hasta su finalización. Con una articulación de saberes y comisiones que se establecen legal y socialmente. Y es ahí donde aparece la noción de fragmentación del poder; contexto, que habla de su tarea como administrativo e intelectual en términos de genealogía y experiencia; la cual se manifiesta como la articulación de los saberes, experiencias y construcción de juicios. Y, como establece la relación laboral y administrativa precisamente con las luchas donde aparece por segunda vez la noción de microfísica del poder. La cual e puede acoplarse al saber fragmentario de su poder como director escolar de manera específica.
Por ello, con respecto a la política intraescolar la acción y el compromiso del director aunado al micro poder que se le concede produce un efecto anestesiante que hace que el directivo que hace perder el sentido de su función directiva dentro de la escuela. A mi modo de ver, se enfrenta ante críticas desacertadas, pero no inmotivadas.
Comprender las razones, por las cuales un directivo pierde el piso ante sus docentes; el momento cuando este es motivado con desacierto; es lo que constituye, quizá, una de las mejores puertas de acceso al estudio de la analítica del micro poder del director escolar.
La crítica que se hace al director escolar] no puede ser la premisa de un razonamiento que terminaría con: “esto es lo que queda por hacer”. Porque la crítica del trabajo del directivo debe ser un instrumento de apoyo para la mejora del proyecto educativo. La crítica entonces debe ser utilizada en procesos de conflicto, de enfrentamientos, de intentos de rechazo. No debe servir de ley para la ley. No es una etapa en una programación. Es un desafío respecto de lo que es el uso del micro poder en el proceso de mejora  del proyecto escolar.

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