calidad de los articulos

miércoles, 19 de enero de 2011

LAS DIMENSIONES MORALES DEL MAESTRO COMO PERSONA

ESTAR ACTUALIZADO CADA DIA

LAS DIMENSIONES MORALES DEL MAESTRO COMO PERSONA


           Para 2011 podemos considerar que nuestra sociedad necesita afianzar de forma urgente una educación con un fuerte contenido moral; congruente con los maestros y los educandos.

             Actualmente somos una generación hibrida, en la cual coinciden valores de diversa índole, muchos de los que nos forjamos a la antigua usanza no pudimos trasmitir correctamente nuestros valores a las nuevas generaciones; y estas han ido creciendo dentro de un ambién con otras reglas y moralidades.

              Ahora, es, cuando se comprende la importancia de un sistema educativo congruente y bien establecido, en el cual se ha de concebir firme y fehacientemente a la educación como medio para realizar las transformaciones sociales necesarias para el país. Ya que con la puesta en práctica de los esfuerzos educativos a través del dialogo y la reflexión e puede reajustar la sociedad aun un lugar en el que compartan valores y derechos semejantes.

            Si bien los valores son propios de cada persona y los mismos se encuentran en todas partes; es necesidad fomentar dentro del sistema educativo un conjunto integral de valores que sean congruentes a los cambios sociales y culturales que demanda la nueva nación mexicana. La evolución de las tecnologías y el manejo de los conocimientos han revolucionado de manera importante a las personas, lo que ha abierto un abanico muy grande de posibilidades; es así que la educación que la educación que imparte el estado se convierte en un mecanismo regulador de la moral u ética pública. Es por eso que la influencia de la escuela popular y el maestro que trabaja en ella aportan un bien cultural formal y regular dentro de la necesidad de construcción de la comunidad mexicana.

             De ahí que los que preparan el currículo, los docentes y las autoridades educativas en conciencia de la necesidad existente de considerar un conjunto de estrategias que ayuden a los alumnos a formar un conjunto de valores de grupo; que desde la transversalidad tomen en cuenta los campos formativos y asignaturas para que con ello se tome un sentido globalizador e integral; que en verdad ponga en funcionamiento el desarrollo de valores.

Tratare por medio de un ejemplo dar a entender esto.

                     Sucede que dentro del homenaje semanal, un grupo de alumnos de secundaria; estaban jugando en la formación durante la ceremonia. La directora de la escuela arrebatando el micrófono al alumno; llama severamente la atención al grupo, durante el homenaje.

                   Después llama al maestro de formación cívica y ética para presionarle sobre el comportamiento del grupo; mismo profesor que permanece con el grupo; llamándoles la atención y dejándoles como castigo por su comportamiento que realicen la historia de la bandera; el himno nacional mexicano y el himno al Estado de México; todo ello ilustrado y por estrofa según corresponda.

               Las dimensiones de la formación valorar de la autoridad educativa son fácilmente definibles; pues todas aterrizan en un castigo y en llamar la atención a quien corresponda. Sin investigación, ni respeto a la figura del alumno de la escuela y la función que desempeña el homenaje semanal.

              Las dimensiones del docente son un poco más complicadas, pues él es docente de la asignatura; pero existe un orientador un tutor y un responsable del homenaje. Un conjunto de estrategias de comportamiento en las que todo el personal docente o no participan; y lo que se muestra es la cúspide de todo lo aprendido en relación al homenaje, las experiencias en este espacio y la prospectiva de los docentes.

              Por ultimo las dimensiones morales del alumno, que se encuentran en formación; que acciona en diversos campos a veces porque se encuentra ahí, otras porque le surge la inquietud y lo ha establecido propiamente sus límites morales y sociales. Entonces la causa del problema debe estudiarse y encontrar una solución pedagógica para su mejoramiento y por parte de los docentes no existe una congruencia entre lo que se demanda con lo que se manifiesta o señala; se demanda respeto sin respetar a alumno, o a la figura del docente, se demanda un comportamiento, mientras no se observa uno que corresponda.

              Esto nos conduce a pensar que las dimensiones morales de los maestros sin importar la vertiente que les corresponda no son congruentes con las personales y es más; con un estudio más profundo, podremos afirmar que la conducta moral individual, colectiva o profesional de los docentes se ve trastocada al considerar sus dimensiones profesionales

Publicar un comentario