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lunes, 15 de junio de 2015

Gracias y desgracias del ojo del culo

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lectura para realizarse este fin de semana y nos propicie una cuantas risas


El Cagadero del Diablo  Número 3, Junio 2009
https://www.youtube.com/watch?v=oGiGEe809QM
http://cagaderodiablo.webcindario.com

Gracias y desgracias del ojo del culo. Dirigidas a Juana
Montón de Carne, mujer gorda por arrobas.
Francisco de Quevedo


Escrito por Quevedo, con seguridad al menos, entre los años 1620 y 1626, éste opúsculo que aparece en diversos manuscritos y ediciones bajo distintos títulos, rescata sin duda algunas de sus prosas más obscenas y gratas, e importantísima para la reivindicación del culo que en esta revistucha de mala muerte, más o menos, pretende  hacer.
Seguimos la edición de Celsa Carmen García-Valdés, reunidas en el volumen de Prosa Festiva Completa del ed. Cátedra, sin embargo para hacer más fluida la lectura hemos abreviado el número de las doctas notas filológicas a pie de página. Así aquél que le interese consulte la edición citada de las pág. 356-388. (Los editores)




DEDICATORIA

Quién tanto se precia de ser servidor de vuesa merced, ¿qué podrá darla si no  es cosa de culo? Aunque puede vuesa merced, según la sobra, dárnosle a nosotros. Léale y, si le pareciere de entretenimiento, guárdele; y si sucio, límpiese con él y béseme. De mi celda, a tres del mes de 1623.



                                                
Enumerados, los más importantes:
1.       Gracias y desgracias del ojo del culo. Dirigidas a Doña Juana Mucha, Montón de Carne, mujer gorda por arrobas. Escribiólas Juan Lamas el del camisón cagado.
2. Gracias y desgracias del serenissimo señor ojo del culo, dirigidas à Doña Iuana Mucha, montón de
Carne, mujer gorda por Arrobas. Escriviólas Iuan Lamas del camisón cagado.
3. Excelencias y desgracias del salvo honor, por Don Francisco de Quevedo, dirigidas a muchas  Doña Juana Montón de Carne, muger gorda por arrovas. Fray Fulano.
4. La próspera y adversa Fortuna del ojo del culo, Auctor Don Francisco de Quevedo Villegas.
Dedicatoria a Juana Montón de Carne, Muger gorda por Arrobas.
5. Las gracias del ojo del culo. A Doña Ynes Mucha Montón de Carne, mujer Gorda por arobas. Fr.
Fulano.

 En un manuscrito la ‘Dedicatoria’ está firmada por un tal Maestro Caganchas.


GRACIAS

No se espantarán de que el culo sea desgraciado los que supieren que todas las  cosas aventajadas en nobleza y virtud corren esta fortuna por ser despreciadas de ella, y él, en particular, por tener imperio y veneración que los demás miembros del cuerpo; pues, bien mirado, es el más perfecto y bien colocado dél, y más favorecido de Naturaleza, pues su forma es circular, como la esfera, y dividido en un diámetro o zodiaco como ella. Su sitio es en medio, como el del sol; su tacto es blando; tiene un solo ojo, por lo cual algunos le han querido llamar tuerto, y, si bien miramos, por esto debe ser alabado, pues se parece a los cíclopes, que tenían un solo ojo y descendían de los dioses.
El no ver es por falta del amor poderoso, fuera de que el ojo del culo, por su mucha gravedad y autoridad, no conciente niña.
                 Y, bien mirado, es más de ver que los ojos de la cara que, aunque no es tan claro, tiene más hechura. Sino, miren los de la cara, sin ninguna labor, tan llanos; y al ojo del trancahilo  lleno de pliegues y molduras, repulgo y dobladillos, y con una ceja que puede ser cola de matalote o barba de un letrado.
                 Y así, como a cosa tan preciosa y hermosa, le traemos tan guardado en lo más seguro del cuerpo, pringado con dos murallas de nalgas, amortajado en una camisa, envuelto en unos dominguillos, envainado en unos greguescos , avahado  con una capa, que aún la luz no le da; que por eso se dijo: «Bésame donde no me da el sol». Y no los de la cara, que no hay paja que no los haga caballeriza, ni polvo que no los enturbie, ni relámpago que no los ciegue, ni palo que no los tope, ni caída que no los atemorice, ni tristeza que no los enternezca.
Lléguense al reverendísimo ojo de culo que se deja tratar tan familiarmente de toda basura y elemento, ni más ni menos. Fuera de que hablaremos que es más necesario el ojo del rabo solo que los dos de la cara, porque cuanto uno sin ojos en ella puede vivir, y sin ojo de culo, no cagando, no podrá.
                                              
Dilogia entre niña: ramera y pupila del ojo.
 labor:  ornamento.
 trancahilo:  nudo o lazo sobrepuesto, para que estorbe el paso del hilo o cuerda por alguna de sus partes.
 matalote:  se aplica a caballería muy flaca, trotona y de mal paso.
 dominguillos: cierta figura de soldado desarrapado, hecho de andrajos y embutido en paja, al cual ponen en la plaza con una lancilla o garrocha para que el toro se cebe en él y levante los cuernos peloteándole; greguescos: especie de calzones muy anchos.
 avahado: calentado o recocido con el vaho.

Lo otro, pueden los ojos, dejar de hacer su oficio y vivir el hombre, mas cesando seis o siete días de ejercer el modo de purgar el del trasero, no hay sino reventar.
Lo otro, se sabe que ha habido muchos filósofos que para vivir bien se han sacado los ojos , porque, comúnmente, ellos y los sabios cristianos los llaman ventanas del alma, por donde ella bebe veneno de vicio, por ellos hay enamorados, incestos, estupros, adulterios, iras y robos. Pero, ¿cuándo por el pacífico y virtuoso ojo del culo hubo escándalo en el mundo, inquietud ni guerra? ¿Cuándo por él, como por los de la cara, aprendió cristiano oraciones, anduvo con sinfonías, se arrimó a báculo, ni siguió a otro , como para faltar los de la cara, que expuestos a toda ventisca de leer, de fornicar, de una sangría, de una purga, de un polvo, dejan a un cristiano a buenas noches?
Prubébenle al ojo del culo que han muerto muchachos, caballos, perros; marchitado yerbas flores, como hacen los de la cara mirando, por la ponzoña que tienen, en el que llaman mal de ojo. Pues, ¿decir que por él ahorcaron jamás a nadie, como por los de la cara cuando a un testigo de vista esfuerzan las calumnias de un escribano?
Fuera de esto, es uno, y así es más absoluto su gobierno y él sólo basta más que ellos dos.
Lo otro, su vecindad es sin comparación mejor, pues anda siempre, en hombres y mujeres, vecino de los miembros genitales ;  y así como dice el refrán «Dime con quién andas, diréte quién eres», él se acredita mejor con la compañía que tiene que no los ojos de la cara, pues son vecinos de los piojos y caspa de la cabeza, de los mocos de las narices, de los gargajos de la boca y de la cera de los oídos, cosa que dice clara la ventaja que les hace el venerable ojo del culo.
Y si queremos más subtilizar esta consideración, veremos que en los ojos de la cara suele haber, por [mill] leves accidentes, telillas, cataratas y nubes; más en el del culo nunca hubo nubes, que siempre está raso y sereno, cuando mucho tiene algunos truenos y [eso] es cosa de risa y pasatiempo. 
                                               
                 En la edición de García Valdés se cita a Covarrubias, S., Tesoro de la lengua española: en la que se asegura que «Algunos [filósofos] se privaron ellos mesmos de la vista, para mejor contemplar las cosas espirituales y divinas, como se cuenta de Demócrito». Aunque ciertamente Demócrito fue ciego y no parecía dolerse de semejante estado, sino todo lo contrario; no hemos encontrado fragmento alguno ni testimonio que indique que el mismo se provocó su ceguera. 
                 Lo anterior referido a que los ciegos rezaban oraciones, cantaban, tenían bastón o los guiaba un lazarillo.
Se refiere a genital en tanto génesis, es decir en tanto órganos creadores.
 Subtilizar: discurrir ingeniosamente o con profundidad.

Pues, ¿decir que no es miembro que de gusto a las gentes? Pregúntenselo a  uno que con prisa desbucha, que él dirá lo que [el] común proverbio: «Más te quiero que a una buena gana de cagar.» Y el otro portugués que entendió más de esta arte dijo que no había cosa en el mundo como el cagar, si tuviera besos; y dijo bien, como quien tanto conocimiento había llegado a tener de los frutos del rabo. 
Los nombres, pues, que tiene no son sin misterio: trasero, por serlo y llevar como sirvientes delante de sí a todos los miembros del cuerpo; culo, voz también compuesta que llena la boca del que nombra; y [ha habido] quien le ha puesto nombre gravísimo y latino llamado a las nalgas antífonas , por ser dos; otros le llaman del oficio asentaderas; algunos trancahilo, y no he podido hallar, en cuántos libros he revuelto, por qué llamaron así con una voz compuesta, aunque hay quien lee trancahigo, por parecer higo y lo arrugado del pezón; mucho más fácilmente topé lo de  llamarse el ojo del culo manojo de llaves por lo redondo del cabo de muchas molduras que hacen aquel mismo repulgo, y viene con los que llaman cofre al culo que es darle cerradura. 
Y en los animales cubrió Dios el culo con un rabo o cola para que como parte más necesaria y secreta estuviera tapado, acompañado y abrigado, con mosqueador para de verano; y en las aves es lo mismo.
Si miramos lo que hace, es lo que nunca hizo nadie ni pudo, pues en este mundo todos habemos menester a otros para ser proveídos: el alguacil al corregidor, el corregidor al consejero, el consejero al presidente, al presiente porvee el rey; pero el culo porvee a sí mismo y aún al presidente, a veces, que así llaman el bacín (servidor, por otro nombre, cosa equívoca a los derretidos de las damas).
El culo tiene algo común y plebeyo, como los albañiles, que es el hacer cámaras; llamarse mojones los suyos a imitación de los términos; pujar se dice a su fuerza, palabra que anda por esas almonedas y en boca de pregoneros: ¿hay quien puje?, que no sabe si convidan a cagar si a comprar.
                   Dijo… del rabo] falta en todos los demás manuscritos. Los impresos A y B lo sustituyen por: «Pues diremos, si probamos este punto con un texto del Philosopho, quien dixo: No ay contento en esta vida, / que se pueda comparar / al contento que es cagar. Otro dixo, encareciendo lo descansado, que quedaua el cuerpo después de auer cagado. No ay gusto más descansado / que después de auer cagado.
 Antífona: (versículo que se reza o canta en el Oficio Divino) es voz griega que vale tanto como voz recíproca, porque la alternan en los coros cuando cantan.   Tiene algo común y plebeyo, como los albañiles, que es el hacer cámaras] no tiene cosa común, ni aunque me pruebes que haze cámaras, a imitación de otros muchos. Dilogia de cámaras: «cualquier pieza de la casa» y «flujo de vientre que ocasiona obrar repetidas veces en breve tiempo, y por eso se usa en plural».


También se sabe que de las lagañas de los ojos no se hacen ningunas medicinas, ni es útil para nada su excremento, ni el de la boca, oídos ni narices, y consta que la mierda (según que cada día lo prueban los boticarios), la del hombre o mujer, es buena para desligar (Cárdano y Alberto); la del lagarto para los ojos; la de las bestias, que se llama estiércol, es la que fertiliza los campos y a quien debemos los frutos; la del gato de algalia ya se sabe el valor que tiene. Dejo la boñiga del buey que es buena para muchas cosas y, para la labranza y tierra, el mejor estiércol.
Lo que dice sólo los que injustamente tienen ojeriza con el culo es que se pee y se caga, cosa que no hacen los ojos de la cara. Y no advierten los cuitados que se cagan mucho peor que el ojo del culo, pues no hay sueño que no se provea por ellos, con mil lagañas; pesadumbre o dolor o pérdida que no se orine por ellos con larga estangurria de lágrimas, cosa que no hace el culo. Lo del pedo es verdad que no le sueltan los ojos; pero hase de advertir que el pedo antes hace al trasero digno de alabanza que indigno de  ella. Y si no véase que de sí es cosa alegre, pues donde quiera que se suelta anda risa y es chacota y se hunde la casa. Y es tan importante a la salud, que en soltarle está el tenerla, así mandan los dotores a los reyes y príncipes que no los detengan.
Pues, ¿decir que no es bullicioso un pedo? ¿Hay cosa como verle entre cien personas en una iglesia o comedia, cual los hace andar listos tapándose las narices? 
Y llega a tanto el valor de un pedo que es prueba de amor, pues hasta que dos se han peído en la cama no se tiene por aposentado el amancebamiento. También declara amistad, pues los señores no cagan ni se peen si no es delante de los de su casa o muy amigos.
Los nombres del pedo son varios: cuál dice «soltó un preso» haciendo al culo alcalde; otros  le llaman «cuesco», derivado de la enigma «Entre peña y peña [albaricoque]  suena»; y últimamente le llaman un «beato capite» («entre dos peñas feroces sale un fraile dando voces»).
Dejo de tratar de los pedos degollados, caballería de por sí; bien manifiesta queda la grandeza del ojo del culo en este caso.  otros… voces] otros dizen algo crítico, cuesco deriuado del enigma; y otros han dicho entre peña y peña el albaricoque suena.
Correas recoje: Entre peña y pela, albaricoques suenan: «alegoría de nalgas y pedos. El cuesco («elhueso que se halla dentro de la fruta»), con el significado de «pedo» sería la solución del enigma.

Pues su fortaleza ¿quién la encarecerá bastantemente; si es tanta que sólo limpiarse con un paño delgado le deja de modo, por todas partes, que es más fácil de tomar la inclusa?
Y, volviendo a los demás miembros y sentidos, digo que lo que queda en el pañizuelo, de la boca, es gargajos; de las narices, mocos; de los ojos, lagañas; de los oídos, cera. Pero lo que queda en la camisa, del ojo del culo, son palominos , nombre de ave regalada. Fuera que los ojos no tienen cosa señalada con qué limpiarse que a veces piden el pañuelo prestado a las narices, y a la boca de la misma manera. Mas, volviéndonos al culo, ¡qué firmes de grandes señores ha iluminado! ¡Qué de billetes de damas ha firmado! ¡Qué de procesos importantes ha manchado! ¡Y qué de camisetas de
Holanda ha teñido! Y, al fin, le han servido de limpiadera las mejores manos del mundo.
Y lo merece todo. Porque también, sin ser abeja, hace cera [o cerote] así dicen del que tiene miedo. Y, aunque el ojo del culo no ve, hay quien vea por él, pues dicen: «Fulano ve luz por el ojo del culo de Fulano» , y en conclusión es vista de invidiar.
Decir tienen alguna gracia los culos, sería largo de contar. Basta decir que «culos que se conocen en la calle se saludan» .
 Marcial lo dice que son saludadores Libro 12 de Aethonte, Epigrama 78: Caompressis natibus Iovem salutat, que quiere decir : «apretadas las nalgas, saludó a Júpiter», cantando de uno que se peyó, y por esto algunos le dan tanta antigüedad, que dicen «¿qué tiene que ver el culo con el pulso?», como si dijera de una cosa que no da cuidado ninguno, muy concentrada, comparándola a otra que de cada accidente se desconcierta.
                                       
 Inclusa: «casa u hospital donde se recogen y crían los niños expósitos»; no andaría sobrada de limpieza, dada la edad de sus moradores, que harían sus necesidades donde les venía en gana.
Dilogia de palominos: «aquellas manchas de excremento que suelen quedar en las camisas» y «pollos de la paloma».
Cerote: «miedo grande, con alusión poco limpia al efecto que a veces ocasiona el temor.»
 En el libro manuscrito de Misceláneas del Conde de Saceda dice solamente “Fulano no ve la luz por el ojo del culo”. No es fácil convencer de cuál de los dos modos está mejor, porque de uno y otro admite bellísimas interpretaciones. El primero conviene al que adula demasiado a otro; el segundo modo es propio de personas vagas y arrogantes, como suelen también decir los tales: “veo yo más por el cogote que por los dos ojos”. Si ya no es que el primer modo se diga por ironía de los que son muy curiosos y apreciados por sutiles.
Correas recoge algunas variantes: «culos conocidos, de lejos se dan silbos», «culos que una vez se juntan, de lejos se saludan», «culos conocidos a cien años son amigos»; basta saberlo por el refrán de los que se conocen que en la calle se saludan.
Saludadores porque «saludan» y porque los saludadores tenían por oficio curar el mal de la rabia y otros mediante soplos y otras ceremonias; saludar significa también disparar cañones como cortesía u obsequio.
Que quiere decir: apretando las nalgas, saludó a Júpiter] que en español quiere decir represando las nalgas, saluda a Júpiter. (Cfr. Marcial, Epigramas completos, Cátedra, p. 479), que Ello será proceder in infinitud. Sólo certifico que cuanto he dicho del culo aún  me queda el rabo por desollar en contar sus desgracias trabajos, que son los siguientes.


DESGRACIAS
[1] Ensaña un [ayo]  carbonazo y mugriento la lección a un descuidado niño, encomiéndasela a la memoria; divirtiértese después jugando, olvídasele, no sabe darla, y, en pena de lo que pecó la memoria, ábrele el culo a azotes.
[2] Da un estudiante un madrugón  a una viña, decena la mitad della, lleva un lagar en el estómago, topa una fuete y, porque se lo pide el gusto, bebe agua, hártase, peca la sed y deshácese en vivas cámaras el desdichado ojo del culo.
[3] Como el otro, hambriento y engullidor, en mala sazón seis membrillos por madurar, porque los topó baratos. Aconséjaselo su apetito, asiéntansele en el estómago y abrasan a puros jeringazos al pobre ojo del culo.
[4] Impórtale a uno bajar una escalera, no mira adonde pone los pies, resbala, pecan los ojos y va bajando, haciendo astillas el del culo, de escalón en escalón.
[5] Tiene un mal curado enfermo modorra porque el mal se le ha apoderado de los sentidos; pecólo el médico con descuidadas prevenciones y consumen a puras sangujuelas al mal aventurado ojo del culo.
[6] Sábese por el texto que el regüeldo  es un pedo malogrado  según lo escribe Angulo,  pues de puro desdichado  no pudo llegar al culo. Y en la fe de que le echa la boca, no ha salido, cuando todos le dan una  barahúnda de coches; y al pedo le maldicen sólo porque salió por el mal aventurado ojo del culo.
                                               
 Quedar el rabo por desollar: «frase vulgar que se da a entender que resta mucho que hacer en alguna cosa, y aún lo más duro y lo más difícil.
 ayo], amo. «en el Conde de Saceda dice: enseña un ayo brabonazo que está mejor que lo primero».  dar un madrugón: «madrugada grande y muy anticipada», se llamó madrugón al huésped que robaba en la casa donde dormía marchándose antes que el casero se despertase. 
Cfr. Nota 15.
 Alusión a la expresión coche allá o coche aquí «que se usa cuyando se procura que los puercos, llamados también cochinos, entren en la pocilga o se junten con los demás […] al cual modo alude el decir a alguno cuando regüelda, las mismas palabras, tratándole de puerco.»
 [7] Va un platicante o cirujano a ordenar un medicamento a la cocina, topa con  la criada y, porque se habían hecho del ojo , cógeles la necesidad en medio de las escaleras y pídela él que se menee y ella, por darle gusto, empiezan sus cernidillos y bamboleos y acribillan el pobre ojo del culo contra los escalones.
[8] Está un hombre hincando el box  a una mujer y, después de haberse holgado, dice: «¡Que linda cosa, si no estuviera dos dedos del ojo del culo!»
[9] Da el otro extranjero en cabellerear y servir a damas y traer gran fausto. Falta a los negocios, pierde el crédito, y lo que pecaron los genitales redunda en prejuicio de la reputación del culo, diciendo: «Don Fulano dio de culo.»
[10] Tan desventurado es el culo, que aun en los animales y bestias grandes  siempre los muerde el lobo por el culo. [Quiere descansar una mona a menudo; siéntase a cada paso y llénase de callos el culo.]
[11] Pues ¿quién se hartará de llorar la suma desgracia de los culos en  Carnestolendas? Pues por holgarse los muchachos, en pasando el uno al otro se llenan de mazas y trapajos los culos y a veces se los abrasan con estopas ardiendo.
[12] Promúlganse unas premánticas que muy doctos y venerables letrados con  mucho cuidado ordenaron. No salen a satisfacción del pueblo, y lo que erraron los pobres juristas, tan reverendos, paga el culo desventurado del perro, atándoselas al rabo por maza los muchachos.
[13] Va una vieja medicinera a echar una ayuda  a un enfermo, resbala con la vista y rocíale todo el culo.
[14] Coge a uno la necesidad  en la comedia o en la calle, y porque no llegó tan presto a las necesarias, o le embarazó algún nudo ciego  embadúrnase el mal aventurado ojo del culo.
Hacer del ojo: «avisar o llamar con señas.»   El sentido erótico de cerenidillos y bamboleos es evidente. Cerner: «mover el cuerpo a uno y otro lado, como quien cierne con un cedazo».
  Box se encuentra documentada en un par de sonetos burlescos con el valor de miembro viril que tiene en el texto. El sentido traslaticio proviene de la semejanza de dicho miembro con un instrumento de zapatero «que se usa para muchas cosas de su oficio, y por ser desta madera le llamaron el box».
dar de culo, «por dar en el suelo, por perder la hacienda.»
 maza: «palo, hueso y otra cosa que por entretenimiento se suele poner en las Carnestoledanas atado a la cola de los perros.»  Se utiliza el papel en la que están escritas las pragmáticas para confeccionar las mazas descritas más arriba.
 ayuda: lavativa; se le da el nombre de ayuda tanto a la jeringa como a la medicina que va dentro: «se llama así, porque asiste y contribuye para que la naturaleza obre.»
 Necesidad: «instancia viva de la naturaleza, para alguna de las evacuaciones corporales. La evacuación por cámara llaman necesidad mayor, y por la orina necesidad menor.»
 nudo ciego: «el difícil de desatar o por muy apretado o por el modo especial de enredarse.»

[15] Sale un hombre de a pie a la plaza a correr los toros, vese algo apretado del toro, resbala y tropieza y desgárrale el pobre culo.
[16] Múerese el Papa en Roma y avisan por las postas  enviando a un hombre y va haciéndose rajas el pobre ojo del culo.
[17] Llega un caminante muy cansado del camino a la posada y, lo primero que hace, se sienta sin mirar ni reparar; topa con un clavo o rastrillo, y maltrátase, y aguijonéase el pobre culo
[18] Al fin todos los demás miembros del cuerpo se huelgan: unos gozando de lo bueno, y otros de lo deleitoso; otros gozan con la boca y retozan con los dientes lo sazonado de la comida. Y al fin todos los demás miembros del cuerpo han holgado, y el culo es tan desgraciado que sólo una vez que se quiso holgar lo quemaron.
                                               
postas: «caballos que están prevenidos a apostados en los caminos a distancia de dos o tres leguas, para que los correos y otras personas vayan con toda diligencia de una parte a otra.»
 El pecado nefado se castigaba con la hoguera. «y como puto muera yo quemado.







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